Colapso de agua. Temporal y desbordamiento del Río Segura en Orihuela y Vega Baja.

¡Diciembre histórico!. Un final del otoño y una recta final de año extraordinariamente húmeda. El lunes pasado los modelos meteorológicos ya intuían un posible episodio de Tiempo muy adverso sobre el sureste peninsular, que con el paso de las jornadas se fue certificando. La configuración atmosférica ha sido un “cóctel explosivo” para nuestra zona. Dos DANAs (Depresión Aislada en Niveles Altos) con máxima influencia sobre el área mediterránea, han formado un compendio de centros de bajas presiones que han favorecido que el viento de componente E (Este o Levante) tenga un larguísimo recorrido marítimo, partiendo desde Grecia hasta llegar al litoral de las provincias de Valencia, Alicante, Murcia y Almería. Este flujo se ha traducido en un “río atmosférico” que se ha encargado de arrastrar una masa de aire húmedo, cálido e inestable, dando lugar además a una clara alteración de la situación marítima.

En Orihuela se han registrado en las siguientes cantidades de precipitación: Jueves 0,8 mm, Viernes 8,8 mm, Sábado 23 mm, Domingo 76,2 mm, Lunes 19,8 mm.

Un total de 128,6 mm que sumados a los 168,4 mm que llevábamos antes de este episodio, hacen un total de 297 L/m², superando así la media de precipitación anual en la capital comarcal (291 mm) que tan lejos se veía. Además, se ha sextuplicado la media de precipitación del mes de Diciembre, establecida en 21 mm.

Otras cantidades de precipitación registradas en la comarca de la Vega Baja del Segura durante todo el episodio (jueves 15, viernes 16, sábado 17, domingo 18, lunes 19): Almoradí 185 mm, Guardamar del Segura 120,2 mm, Rojales 129,2 mm, San Bartolomé 111,2 mm, Torrevieja 151,1 mm, Pilar de la Horadada 235,4 mm.

En general, todos estos días, pero en especial el fin de semana, han acarreado una situación de nervios, tensión y muchas horas sin dormir. El pasado sábado por la noche me incorporé al CECOPAL (Centro de Coordinación Operativo de Emergencias Municipales) en el Ayuntamiento de Orihuela, justo cuando se preveían las horas más críticas, y traté de ayudar desinteresadamente mediante el análisis de la configuración atmosférica, elaboración de informes sobre la crecida y posterior desbordamiento del Río Segura, e intentando contestar al aluvión de preguntas. Estuve totalmente colapsado. Vivir algo así supone plantearse muchas cosas a mejorar, como la canalización del río a su paso por la ciudad oriolana, la disposición de las tuberías aliviando agua sobre las aceras y otras zonas de fácil anegamiento, la privatización de los datos de aforo del Río Segura en toda la Cuenca Hidrográfica, etc. Además, si un temporal de tal calibre hubiera ocurrido en septiembre u octubre, se hubiera hablado mucho más de él, dado que en esos meses el Mar Mediterráneo tiene mayor temperatura y por ello se le supone una mayor capacidad para pasar vapor de agua a la masa de aire que contacta con él, y por tanto más cabida para que las precipitaciones sean torrenciales.

Por último, quiero dar las gracias a todas las personas que han seguido al detalle la información meteorológica que he ido aportando estos días en las redes sociales de MeteOrihuela, colaborando, participando mediante el envío de fotografías y vídeos, aportando testimonios y ayudándose entre sí en las publicaciones. Sin ustedes este proyecto no tendría ningún sentido, gracias por formar parte de él.